La cuarta edición de Mal Lawal se dedicó a la historia del juego electrónico, con un enfoque específico en tres décadas (1970-1990), vistas a través de colecciones privadas, tanto de expertos como de aficionados, e incluyendo un homenaje a los creadores de la icónica Sakhr Computer para el mundo árabe y una serie de juegos desarrollados localmente, que el visitante podía probar. El propósito fue explorar la historia de unos años marcados por el surgimiento de posibilidades gráficas avanzadas que propiciaron una suerte de revolución en el mundo de los videojuegos.
Desde la mirada nostálgica a los primeros de ellos y su impacto global hasta cómo se realizaron versiones adaptadas a otros contextos geográficos y la creatividad que desencadenaron esos juegos, cada ámbito expositivo se dedicó a un capítulo específico de aquella historia.
El diseño museográfico se inspiró en algunos de los juegos y consolas que se exhibieron. El recorrido, lineal y cronológico, conducía a los visitantes entre volúmenes «pixelados» que evocaban las esculturas suprematistas de la vanguardia histórica o bloques de videojuegos actuales como Minecraft. Cada capítulo se caracterizó mediante colores potentes —usados asimismo en el interior de las vitrinas que albergaban equipos, consolas, cassettes…— y efectos de luz en combinación con una base gráfica, también pixelada, a la que se superpuso finalmente la iconografía propia de los juegos.
La atmósfera envolvente que se creó con ello, potenciada por proyecciones audiovisuales, evocaba los escenarios digitales de una forma de entretenimiento que desde hace tiempo ya forma parte indisoluble de nuestra cultura contemporánea, y cuya llegada abrió nuevas formas de comunicación e interacción social.