Impulsado por el cineasta George Lucas, el Lucas Museum of Narrative Art está dedicado a la historia y el poder expresivo de la narración visual. Empty participó en el desarrollo y la ejecución de dos espacios de su exposición permanente: Heroes-Myths-The Sacred (L1), centrado en la historia del relato visual, y Cinema (L4), dedicado al cine y concebido para albergar piezas de gran formato, entre ellas naves y vehículos del universo Star Wars.
Las dos galerías ejecutadas por Empty ocupan una posición central en el museo —con 27.000 m² de superficie expositiva distribuidos en cinco niveles— y funcionan como nodos que articulan distintas áreas del recorrido. El diseño inicial de WHY se desarrolló y formalizó mediante un proceso de colaboración entre Stantec y Empty.
Empty adaptó el proyecto museográfico a soluciones ejecutables mediante un sistema modular para facilitar futuras adaptaciones y labores de mantenimiento. Como el edificio continuaba en construcción, fue preciso llevar a cabo un levantamiento integral en coordinación con el contratista general para detectar y resolver anticipadamente posibles interferencias.
Los módulos debían quedar vinculados a la estructura del edificio para responder a las exigencias sísmicas de California. Empty desarrolló un análisis riguroso de cargas, anclajes, conexiones y tolerancias hasta hallar las soluciones que garantizan la estabilidad del conjunto.
Entre los elementos ejecutados se encuentran vitrinas climatizadas de gran escala con sistemas de apertura manuales y motorizados, mobiliario expositivo, plataformas, columnas y sofitos, revestimientos termoformados de Corian, paneles curvos de polímero reforzado con fibra de vidrio, iluminación regulable, soportes audiovisuales y gráfica ambiental. Los prototipos a escala real, las preinstalaciones en taller y los ensayos estructurales permitieron validar geometrías y mecanismos complejos. El proyecto se coordinó con los procesos de revisión e inspección del organismo competente, Los Angeles Department of Building and Safety.
La fabricación se distribuyó entre talleres especializados de EEUU, España y Alemania. Empty coordinó a los proveedores, el control de calidad y el transporte programado, según la secuencia de montaje, de más de 2.000 m³ de componentes. En Los Ángeles, especialistas de las distintas disciplinas trabajaron de forma coordinada para ensamblar y ajustar cada elemento, culminando con precisión el proceso que hizo posible materializar los requerimientos específicos y diferenciales derivados de la distinta concepción de cada una de estas dos galerías.